Cueva de Llonín 

(la «cueva del Queso»)

Ubicada en el entorno de la localidad de Llonín, esta cueva prehistórica alberga más de un centenar de grabados paleolíticos, que incluyen representaciones de caballos, ciervos y otros animales. Conocida popularmente como la “cueva del Queso” por haber sido utilizada durante siglos como lugar de maduración, su importancia arqueológica la sitúa entre los yacimientos más destacados del norte peninsular.

Aunque actualmente está cerrada al público para garantizar su conservación, la cueva forma parte del Inventario del Patrimonio Cultural de Asturias y es un referente clave del arte rupestre paleolítico en la región.

Más de 100 grabados paleolíticos documentados.

Declarada Bien de Interés Cultural.

Usada tradicionalmente para curar queso, de ahí su apodo